A simple vista una excusa de CLAMP para darle una segunda vida a varios de sus personajes memorables (Sakura y Syaoran siendo los más destacados), pero es de hecho una historia envolvente, como las que el popular cuarteto de mangakas nos tiene acostumbrados a leer; otra prueba más que quienes se dedican al Shoujo pueden hacer Shounen de calidad; y le da a los fans la oportunidad de encontrar nuevamente a personajes conocidos en situaciones diferentes a las ya vistas en sus series originales y concerlos mejor.
Pues bien, para hacer una buena reseña de esta serie hace falta analizarla por partes, empezando por la historia. Todo empieza en el reino de Clow, donde Syaoran, un joven arqueólogo venido de tierras lejanas, y la princesa Sakura, hermana menor del rey, han sido amigos desde la infancia. Una noche, dentro de las ruinas que investigaba Syaoran ocurre un incidente en el que Sakura pierde su corazón y recuerdos, que toman forma de alas y cuyas plumas se esparcen por varios mundos, a fin de recuperarlos Syaoran es enviado a donde se encuentra Yuuko, la Bruja de las Dimensiones para que le permita viajar por los mundos donde se encuentran los fragmentos del corazón de Sakura, favor que tiene un precio muy alto para ambos.
En ese mismo lugar se encuentran con Fay, un hechicero quien sólo quiere huir de su mundo de origen, y Kurogane, un guerrero expulsado de su mundo en contra de su voluntad y quien sólo busca volver a casa para proteger a su querida princesa Tomoyo; ambos personajes son originales de esta serie y también pagaron un precio para poder viajar junto a Sakura y Syaoran, a pesar de tener motivos diferentes. Y a fin de lograr la hazaña del viaje interdimensional, Yuuko les entrega a Mokona, criatura que puede detectar las ondas de las plumas de Sakura y abrir el camino a otros mundos en cuanto sea necesario.
En lo que respecta a la animación, uno queda impresionado por los escenarios bien logrados por parte de Bee Train, los cuales se complementan bien con la música de fondo compuesta por Yuki Kajiura, quienes ya destacaron anteriormente con su trabajo en las series .hack//. Y en lo que respecta al diseño de personajes, después de ver otras series de CLAMP traídas a la pantalla chica uno no puede evitar pensar que había espacio para mejoras, pero a pesar de ello los personajes quedaron lo suficientemente bien hechos como para ser reconocibles ante los ojos de cualquier fan sin generar el conflicto de imagen que podía acarrear el hecho de que fueron diseñados por un equipo de animación diferente a los que trabajaron en las series de donde se originan algunos de los personajes.
Se puede observar que los personajes traidos de otras series conservan parte de su esencia y a su vez tienen elementos que los distinguen de sus contrapartes originales; como ejemplos claros tenemos a Sakura, quien al comienzo tiene la alegría, simpatía y calidez que la convierten en la niña de los ojos de quienes la conocen, tal como su contraparte de CardCaptor Sakura y luego de su incidente, hace el intento de recuperar el brillo que la caracterizaba y su capacidad para actuar por sí misma; Syaoran sigue siendo el extranjero que se une a la aventura y desarrolla sentimientos hacia la joven en quien se centra la trama, con la diferencia de haber tenido un pasado más difícil, ya deja de ser un simple apoyo para Sakura y toma un rol mucho más activo. Se podría continuar con más comparaciones, pero ya se volvería algo demasiado extenso para esta reseña.
Por su parte los personajes originales también cumplen su función de brindar sus propias habilidades al grupo a fin de que pueda desenvolverse bien frente a cualquier situación. Fay es quien posee la mayor capacidad de análisis y con su personalidad alegre libera cualquier tensión en el grupo; y Kurogane con su amplísima experiencia en batalla es quien da los consejos para enfrentar las dificultades que aguardan al grupo y brilla por su poder a la hora de pelear.